8 de mayo de 2007

Ira ta chido...

En algún momento, cuando vi este tipo de mapas, me puse a pensar si alguien realmente le veía algún otro uso que no fuera un simple acto de presunción, como decir que recibí la visita de un hindú que intentaba comprobar si las papas Sabritas estaban hechas con grasa de rata, o no sé quién haya llegado a este lugar de tal forma. Pero eso consiste solamente en compartir ese sentimiento de satisfacción que se logra cuando se contribuye a que los buscadores muestren resultados muchas veces infructuosos, pues la literatura no sirve y, si mi blog tampoco le sirve al que lo visita, por lo tanto es literatura.
Intentemos poner un globo en cada país, o por lo menos en cada país de habla hispana, hagamos que este blog sea tan comercializado como el Chapulin Colorado y tan inútil a los beneficios de una sociedad como ese mismo programa. ¿Quién está conmigo? qué haré mañana en la noche...
Como sea, señoras, me siento un poco más popular de lo acostumbrado al ver los lugares de donde han llegado a mi sitio las últimas 100 personas, se siente bonito que no sea visitado solamente por seres mexicanos aunque anden buscando cosas extrañas como videos donde maten a una vaca o acerca de besar los pies a una mujer dormida.
Lamentablemente, con lo popular, me vuelvo, por así decirlo y para que se vea como error de primerizo, popular, intentaré evitarlo en el futuro (ser popular, no el error de primerizo), pero no mucho porque luego pierdo rating. Que descansen, señoras, y que estas líneas les sena de tanto uso como a mí...

El desinformado

Es hora de hablar las noticias que recuerdo haber visto por esta vida, señores. Son pocas porque no veo el noticiero y tampoco el periódico. La mayoría de mis fuentes son las pocas que se ponen a discutir en el tren ligero y los pocos lugares que frecuento. ¿Seré un ciudadano modelo? Hace algo de rato, la embajada de Estados Unidos nos lanzó la pedrada de que los turistas no visiten Tamaulipas, Oaxaca y otros lugares, dizque por ser peligrosos. Allá cada quién, aunque en lo personal me gustaría que la embajada mexicana en Estados Unidos le comunicara a todos los paisanitos que se mantengan como autodidactas alejados de las universidades porque ahí, si no los discriminan por potencial físico, económico o cultural, terminan muriendo por causa de otros discriminados que tomaron un camino que me suena coherente. En fin, con esto y el discurso del que se negó a hacer del Amazonas- no sé si el Río, el Bosque o algo así- un patrimonio de la humanidad, se notan algunos cambios que ahora se aceptan en estos sistemas mundiales de gobierno y sin las represalias de siempre. Tá raro este mundo, casi diría que me siento viejo y que mi tiempo ha pasado ya, pero al mismo tiempo veo que siempre hay mucho que falta por moverse. Como dijo algún escritor de teatro, hay qu dejar las cosas en su sitio, no donde van. Aunque, claro, estas palabras, proferidas por el dramaturgo tenían más razón y poder. ¿Le serviría al mundo hacerse nuevamente pedacitos chicos y apartarse de lo que unos llaman globalización?, Pues quién sabe. Se ve imposible volverse de esa forma a no ser que se vuelva un tipo de religión y que se pueda registrar como tal, pero quién querría regir su vida a partir de la formación de una sociedad que, absurdamente y por un azar que conozco pero no veo el objetivo de explicar, van a atacar de primitiva y escandalizadora. En fin, mientras nuestra cosmovisión cambie siempre tan seguido como las noticias nos hacen ver que cambia el mundo, no tendremos un mundo fijo en el que podamos posar el pie. Eso se nos quitó por nuestra sed de conocimiento, la cual nos va a destruir tarde o temprano...

7 de mayo de 2007

de los desnudos

[Las imágenes publicadas en esta entrada son, hasta donde sé, de dominio público pero llegaron a la red gracias a GentlemansClubStock]

Yo hablaba de reencarnación y no de metempsicósis, pero en fin, el que quiera recordar todo pero estar encerrado en el cuerpo de un animal distinto al ser humano, muy su religión. De todas maneras se va a sufrir, o así parece.
Pero, ahora, a lo que cruje, a hablar de las personas que se desnudadn. Que quede claro, señoras, que no intento hablar de una forma exhaustiva y enciclopédica acerca del desnudo, tampoco hablar de una forma delaborbollana, arsánica, equiana, bateliana, bodelerina o similares, pues eso lo puede hacer cualquiera. Quizá utilice de todos estos algunas ideas para terminar la entrada pero no les pido a ustedes, público culto y sin nada por hacer, que me digan cuál pertenece a cuál, así como no intentaré de delatar, por mi cuenta, de quién tomé tal idea.
La desnudez, por un azar que no conozco, ha sido un tema del que muchos hablan tanto en sociedad como en literatura. Llámenla instrumento del diablo, bondad de Dios, señal de modestia, apariencia del que no tiene ropa limpia o, como yo le llamo, comodidad.
En tanto al sentido de la palabra, una mujer sin ropa pero con un nudo en la cabeza, no está desnuda. Los mexicanos, para que no hubiera problemas con esto, que si trae dos pelos enredados o si está haciendo changuitos o cualquier otra jalada que interprete un nudo, inventaron la palabra encuerado y, más al norte, la palabra bichi. Y con esto, ya pueden decir, sin ser contradictorios u oximoronantes, que vieron amarrada a un árbol a una mujer que estaba encuerada. Es mejor que decir que la vieron como perro en carnestolendas esperando que le dieran de palos, porque eso sólo lo ententienden los españoles que saben qué es carnestolendas.
Siguiendo con el carnaval, sépanlo, señoras, que el objetivo de esta entrada era hablar sobre lo que aconteció este domingo en un lugar público por obra del célebre fotopintor Spencer Tunick. Digo fotopintor porque sí, esto sin ánimo de ofender a ninguno de los dos géneros, cada quién hace lo que quiera y se llama como quiera. Total que nueve mil personas fueron a mostrar lo que tienen en un tipo de evento organizado. Y hoy no es lunes de ceniza.
Quizá digan que los desnudos no tienen nada malo en una sociedad como la actual, si es que merece llamarse actual o, inclusive, sociedad. Pero veo aquí el problema de que México, al no tener un verdadera búsqueda de revolución, se hace partícipe de tales leladas, quizá en un ánimo kundereano, diría que sólo lo hixieron porque es su oportunidad para sentir que existen geográficamente, una marcha sin importar a favor de quién o una pose donde el único beneficio es aparecer desnudo. Hoy lunes, que ya aconteció tal cosa, me pregunto si no ha sucedido algo más o por qué la televisión sigue hablando de eso. Es desnudez, un tema mal tratado por nuestra sociedad y la de otras. Ya entendimos, no tiene por qué salir en el noticiero, si quisiera ver gente desnuda estaría buscando porno, no desayunando.
No es mi parte decir nuevamente el mismo ataque de que los nueve mil presentes, por lo menos la mayoría, querían atención de otros y no estaban conscientes de tal cosa. La sociedad actúa así cuando está en masa y repetirlo tantas veces en el blog sería de idiotas. Por esa parte es que quizá me gusta hacerlo, pero, realmente, estar desnudo no es una verdadera manifestación, pues veo más poder de manifestación en el vecino semidesnudo que sale así a a acomodar su camioneta. Ahí la cosa es distinta, juzgue el lector por qué.
Volviendo al acto de encuerarse, ya sea dejando un nudo en los cabellos o con una corbata puesta, debo decir que el sentido de improvisación juega un papel importante en este acto, pues de nada me sirve prepararme para tomar la foto de otra persona si de antemano está el contrato de que se va a desnudar. No hablo de, como buen sociópata, convencer al modelo de terminar en la más desnuda posición que pueda lograr el alma a retratar, pero así, a la voluntaria, digamos, en frío, dudo que tomar una foto sin tal trabajo es algo falto de calidad, por lo menos artística. Un suceso que salió en las noticias, por ser importante.
Hoy me pregunto, recordando otro suceso medio importante en México, por lo menos para los que son estudiantes, cuántos de estos modelos que se pusieron a posar encuerados, desnudos, bichis y similares, habrían entendido la bromita de un helicóptero dejando caer una bengala.
Bueno, así, con tantas indirectas y mi mente en miles de lugares, ni siquiera mis lectores le entendieron...
Que se desnude el que sea, que a mí no me importa tanto el ver un cuerpo sin ropa, pues si no hay un involucramiento emocional son simplemente maniquíes. Salud para todos.