7 de julio de 2007

X Revisitado

De repente me siento como alguien que se pone a escribir en el principio de sus poemas:"Me piden versos", o como Chejov cuando le dijeron que dejara de escribir para el pueblo. Pero mi reacción no quiere ser la de la respuesta creativa o incluir en el cuento al niño que no lo quiere escuchar y ha comenzado a gritar y hablarle a otro. Quisiera ir a T, pero distintas de las circunstancias terminan llevándonos a X. Lo bueno de X, o por lo menos mi X, es que esta ciudad siempre ajena se nos vuelve una rutina o un sentimiento de conocimiento ante una ciudad o lugar específico, pues X no siempre será la misma X, sino que su esencia ha de cambiar, cada revisión, cada recuerdo, cada que ponemos el pie en el mismo lugar y recargamos la mano en la pared imitando una estatua de cobre. El tiempo no es el mismo y todo lo sucedido cambia. ¿y qué sucede si una de tantas frases perdidas vuelve a nuestra memoria? Tendremos que matar al otro Borges, más joven, ahogarnos en el estanque, pisar la maldita flor amarilla. Por fortuna, pocos nos tenemos que poner a criticarnos a nosotros mismos, tenemos otros de los que nos podemos burlar cuantas veces queramos. Son los que nos hacen superiores cuando sus ataques y observaciones son como si quisieran herir a un Dios. Por favor noten que eso fue un patetismo y no refleja mi verdadera posición, ya les dije que yo no voy a llegar lejos en la historia porque a mí me toca otro tipo de gloria, más allá de la que buscaba Ovidio, yo comienzo a preferir la fama que da el olvido.
Revisitamos X y lo único que nos puede doler es no visitarnos a nosotros mismos.

5 de julio de 2007

hacia donde estén los mejores pastizales

enseñó res ni pastor: nada me falta...

Bueno, habiendo terminado la misa en que un miembro de la familia se integra a la familia en forma católica a partir de la degustación de una oblea y el vino y con unos instantes de iluminación con un sirio para la ocasión, la gente comenzó a felicitar al primo. Bueno, aclaro ahora que, gente, hasta nuevo aviso y mientras dure la relación de mi muy breve estancia en Arandas, significará personas que conocen a mi primo.
Pues de ahí siguió la temporada de fotos y yo seguí jugando con mi celular para ver cómo era que funcionaba eso de la toma panorámica, que resultó ser algo mal hecho y arruinó el mejor recuerdo de mi viaje a según lo había imaginado en mi mente, lo chido es que la idea principal se ve ahí. Pues cada quién. Puntos suspensivos.
Pues, obviamente como en todo evento católico mexicano que quiera ser recordado en la familia, siguió la fiesta, que ha sido de las mejores que he tenido en este año y a continuación expongo las pros.
Pero antes de eso hago notar que a la gente le guta mucho la cosa comible y pastosa, de fácil digestión, de esa que no se es menester masticar, de hecho, aunque no corre en mi familia cierta tradición, dicen que o que se pega en el paladar y causa un sonido así como de chapaleo, es lo más delicioso y mejor preparado en la cocina mexicana. Aunque luego esto se quedó como un signo de que deben hacer ese ruido para no ofender a la cocinera y luego se convirtió en un gusto desagradable como el fumar. en fin, ahí van las cosas destacables de la fiesta, buenas, malas, observaciones, comentarios, derrapes y similares:
  • Es la segunda fiesta a la que he ido y por placer. La otra era más bien una carne asada en la que tuve que ayudar a poner la lumbre, dorar la carne y no me tocó más que pura salchicha y guacamole enchiloso. La mala suerte del que levanta la mano cuando alguien pregunta: "¿alguien sabe cómo funciona esta cosa?"
  • se llevo a cabo en un lugar al aire libre y hubo sendos asientos, sendos vasos, sendos platos de botana para las mesas y sobraron muchos sendos que no se usaron
  • Sirvieron a la hora en que se supone que la gente debe comer, pues se debe considerar que los infladitos o inflables de la comida tienen sus horas y, en caso contrario, se ponen tristes
  • Hubo sopa, frijoles, birria y nieve, entre otras, de agrillo. Ya hablé acerca de los pastizales, así que imaginen la orquesta de las mesas sincronizadas.
  • Los que iban a felicitar al recienprimercomuniado lo tenían que conocer, pues entre la iglesia y la fiesta hubo un cambio de vestuario que le quitó la formalidad del ave maría para darle un toque sagrado del uniforme de las chivas.
  • Fue malo que una prima se cayó y le salió sangre que no quería detenerse y una lesión de tobillo en una persona grande que tampoco fue muy agradable presenciar.
  • Había un árbol que soltaba unas semillas que caían en las mesas y, ergo, en los platos y en los vasos.
  • Hubo un festival para los niños donde todos ganaron un juguete, aunque a lo mejor hubo chanchullo porque las actividades parecían haber sido entrenadas por los hijos de los que lo organizaron.
  • Aunque debería ponerlo en otra entrada acerca de que las mujeres guardan el destino de los otros y lo manejan a su antojo, creo haber visto a una mujer, mientras recogía un paquete de tortillas, acomodar tal alimento de forma especial, como apuntando hacia el norte en forma romboide y moviendo de un lado a otro. Dijo que era para que se enfriaran, pero para mí que estaba improvisando una baraja de tarot. Lo que sea de cada quién
  • Estoy enojado porque no me subí al brincolín.
  • Un consejo para los arquitectos sería la siguiente anécdota:
    Resulta que, como mi hábito por la ingestión de líquidos es tanto como el de leer libros, tuve que ir al baño a vaciar el tanque. La cuestión era que, en la unidad deportiva cuyo nombre ya no recuerdo, los baños tenían la forma de otra cabaña como la que se rentaron los organizadores del pastizal. El problema del baño es que, lo que hace el anterior, por evidencias notables, es lo que el que sigue y el que sigue harán porque ese es el equilibrio de las cosas. Entonces, yo que vengo de guadalajara, estoy acostumbrado ya sea a la taza o al mingitorio, pero a la entrada del baño de ese lugar, alguien tuvo la idea de poner una maceta a la misma altura a la que pondrían un mingitorio.
    No se necesita ser un rastreador experto para notar que la orina en una maceta dejada por alguien minutos antes en la maceta todavía no ha sido absorbida por la tierra. Me dije que no era yo alguien importante o divo como para no seguir esa tradición arandina: por alguna razón su fe está más alta, y si es por acostumbrar el depósito de la orina directo en la tierra, pos sea así.
    De fortuna, antes de hacer parte de esa costumbre, fui a lavarme las manos y encontré allá adentro, al lado del cubículo de la taza, un mingitorio. ¡Apenas que yo quería reconocer el olor de mi orina cayendo en la tierra de una maceta!
  • Pude ver un partido de tenis, muy malo por supuesto, pero nunca había estado en un mirador como el de esa unidad y pude comprobar que los rechinidos no se los pone la señal de televisión y que realmente salen de los jugadores.

  • Un miniteatro. Era hermoso, pequeño y lleno de cantera, mala acústica porque se debía gritar mucho estando en el escenario, pero los niños no reparan en eso.
  • Me tocó ayudar a recoger mi tiradero y el de los otros. La mejor fiesta, para mí, es aquella en la que se aprende a ser humilde
  • Las bocinas del sistema de sonido fallaron, pero fue una fiesta en la que los otros invitados me pudieron entretener lo suficiente como para no abrir un libro y hacer el ridículo, aunque en la cancha de tenis leí un poco y tuve oportunidad de cruzar algunas palabras con Cervantes.
hubo más cosas en la fiesta, como conversaciones y actitudes de cada invitado, pero como la mayoría no parecía arandina y cada mesa traía su propio ritmo y tema, no vale la pena señalarlos. La fiesta terminó y ayudamos a transportar las cosas sobrantes a la casa del festejado, a cambio nos dieron medio litro de nieve a cada uno, debo decir que fue la primera de la temporada.

1 de julio de 2007

¿Uno más uno igual a queso babas?

Sé que la siguiente información es un arma de dos filos porque lo último que quisiera alguien como yo es que una ponencia abarque más de 15 minutos y la investigación hecha sólo resultó como una selección dizque justificada de los albures. Es cierto, en algunas ocasiones es divertido observar cómo discuten dos personas reconocidas por sus tendencias a aprovecharse del factor de la homosexualidad socialmente aceptada. Desde un Polo-Polo que dice: "Tú la metes y es igual", hasta un "saco, sambuto, retaco" de Trino; incluyamos a esto el acostumbrado "le gusta el arroz con popote". Visto desde un sentido más cercano a la lógica, ahora que he comenzado con ese libro de Irving M. Copi que todavía tiene en su título la horripilante palabra de introducción, puedo notar que el albur no es mexicano o solamente algo que caracteriza al idioma español, sino un simple razonamiento en cuya conclusión existe una verdad a la que se debe validar y responder conforme a las reglas. El juego sexual, o mejor dicho, el humor que involucra en el acto partes tan occidentalmente erógenas como las glándulas gónadas y mamarias, no es único de nuestro país, pero la forma en que lo ejercemos en tanto pueblo sí lo es. Unido al sentimiento de ridiculez que causa el acto sexual, están las señales de afecto, desde el beso que causa el grito de la U en la primaria hasta el placer que causa ser cómplices de lo que sucedió en determinada fiesta. Dicen muchos que el albur se está extinguiendo, pero lo que verdaderamente sucede es que la sociedad está cambiando por distintos factores, ya que por lo menos en la población promedio o ideal de México, el machismo es lo que se intenta evaporar en este charco social. Esto implica que la diversión que causaba antes el albur, manejado en tanto acertijos y confusiones de hombre a hombre, vaya tomando una forma distinta de "leyes" en la que se comienza a incluir el albur de mujer a mujer y de hombre a mujer y mujer a hombre, desde un espolvorear el biscocho hasta un jugar al alambrito, eso se nutre, pero ha modificado un principio del albur. Me aventuraría a afirmar que la causa del problema en estos juegos léxicos es el choque entre la conciencia infantil y la conciencia del ciclo de la reproducción. Junto a esto, tenemos todo eso de las conquistas, rebeliones, independencias, tranzas, palizas, invasiones, complots, sistemas de gobierno que nos han moldeado como a los soldaditos de juguete, lástima que ya haya tanto defectuoso; no en el sentido del DF (maldita traición lingüística), sino tantos que no completamos un mismo molde. De esto de los moldes, es otra característica la formación del humor en grupitos sociales, pues aunque no he realizado un trabajo de campo que se pueda documentar al respecto, la gente denominada por mi pueblo como danup (fresas, aunque ya sacaron el sabor durazno) tiene como característica esas cosas verbales como Trágame tierra, Cero que ver, cómprate un centro comercial y piérdete, cómprate un taco y cómetelo o ve a telcel y cómprate un amigo, supongo que hay gente que puede atacar a los danup que generalmente visten de color negro como cuervos o muertos, y también tenemos la tradición ya olvidada de adivinanzas con un sentido relacionado al humor sexual, como la del mango:
Le bajas el calzón y chupas lo de adentro.
Todo esto sin obviar los chistes locales y derrideos que en cada grupito se han formado, como el inolvidable cómete un taco y cómpratelo y el primordial "preferiría no hacerlo por atrás". Cada grupo, así como desarrolla su humor, desarrolla sus propios métodos, leyes y guías de albureo, donde también se pone en juego la paranoia de cada quién, vini, vidi, rici. Sí, con excepción del video, no he atacado a los otros lenguajes y hablado de su forma de ver esto del humor, más allá de decir que es algo distinto. El humor no es universal, sino algo individual, desde ver que un mexicano entendería con risa si dijeran un You are stretching it too long, tenemos que la salchicha y la expresión If you know what I mean, están en esa cultura, sin obviar la también participación de cosas como Suck my rocks, nutcracker, cleanning the rifle, roping the pony, walking the dog o mastering the chief. Unido a esto, hay muchas escenas del cine en las que se ven otras formas humorales. Desde la distancia en el trato, que aumenta o disminuye de acuerdo al pueblo, hasta la forma de actuar, todo define el humor en una cultura. De otros lugares, como japón, no sé mucho por decir, mas se presentan en el anime algunas cosas que tienen que ver con ese tipo de encuentros, como el Maestro Roshi en Dragon ball y la inocencia de Goku en algunas escenas. No sé japonés y por eso no tengo idea, pero con eso del surimi y el sushi que, occidentalmente son signos fálicos, algo debe haber en el lenguaje y que, pese a lo directo que dicen que es la forma de trato, se nos pierde en la traducción. El resto de lo que he visto en anime es más ecchi y en estos momentos no recuerdo alguna escena de humor, aunque se dan algunas clásicas como el descubrir que hay un hombre chaparrito espiando en el baño. Del francés no tengo aún alguna cosa por destacar, pero dado que nos enseñan a distinguir la pronunciación de palabras como bite y vite desde los primeros días, debe haber algo (o si no los conflictos entre lenguas nos lo hacen ver tarde o temprano, como el anuncio de la hamburguesa Burger Bite). Como conclusión, porque ya me enfadé de escribir y ventanear y me medo siento como algún ponente acerca del albur, ahí le dejo, creo que eso de que el albur es único en nuestro país y nos caracteriza es una soberana mentira que nos hacen creer para sentirnos superiores ante el extranjero. Ellos también lo tienen y nosotros tampoco los entendemos. Probablemente solo nuestra picardía es la que nos hace hablar al respecto, pero los otros simplemente lo llaman un chiste malo o para gente grande. No importa, yo seguiré hablando igual. Ahora que, si veo que alguien usa estas reflexiones en algún congreso, encuentro, coloquio, foro, jornada, ensayo, más le vale haber hecho bien su investigación, aunque por otro lado qué flojera tacharlo de plagio y qué tristeza que tengan que zopilotear por hacer un ensayito. Arriba México. Si es de otros países, sé que no es único lo del plagio en los mexicanos, pero con eso de la conciencia nacional, si un argentino quiere problamarse el siguiente Borges tomando mis reflexiones, ya no es mi problema.