21 de marzo de 2010

En defensa de la filosofía en México - Tabaco Ex-Press

En defensa de la filosofía en México - Tabaco Ex-Press

A la gente no le gusta que lo pongan a pensar en lo que no acostumbra. Léase esto como la razón principal por la que todo fracasa por estos rumbos. Mientras más complejo es algo, menos personas le hacen caso. Esto se comprueba en miles de ejemplos:
Las personas que no usan computadoras lo hacen porque no saben hacerlo, prefieren escribir en un papel o en su mano. Todo cambio es difícil cuando todo se vuelve más complejo.
Las personas que aprendieron ya a usar computadoras en un nivel requerido por estos tiempos, no saben ni siquiera desarmar un ventilador de su compu para que deje de hacer ruido o temen intentarlo (El presente lo intentó y quedaron bien 2 de 3, pues el otro estaba como doblado, pero rechina menos que antes).
Conozco a miles de personas que se enojan porque el Explorer les abre en pestañas y no en ventanas y no saben desactivarlo.
Las personas no saben usar las tarjetas de recarga o prepago porque no es sólo meter el dinero, sino meter una tarjeta, esperar, apretar un botón, y meter dinero.
Dicen que es una molestia en la garganta, pero la verdad es que no saben amarrar una corbata.

Hacer implícita la filosofía es no poder decidirla o juzgarla. Es cierto que a los estudiantes de uno y otros lados les gustan las materias que pueden comprobarse o verse por televisión, lo que no ha pasado con la filosofía. Debe de continuar en el campo, es cierto, pero además de eso se debe de preparar la mente del pueblo para esto. Mi maestro, que posiblemente sí sabía, sólo atinaba a decir: "Después de esto, pues ya se entiende cómo es que pensamos y pues así ya se piensa", y sin embargo no pudo hacernos una clase digna de la filosofía, pues lo que recuerdo es casi nulo.
¿queremos teoría o reglamentos?

Ay, Guadalajara, no te rajes

Así están las cosas: Yo quiero saber pero no sé nada de estos asuntos. Creo que ser inteligente es más que sólo tener un IQ alto y una memoria alta, pues podríamos sentir que debemos miles de cosas a nuestro país. Hay rebeldes con canción y otros sin una, así que hasta cierto punto podríamos hablar de las cosas que nos afectan desde un lugar hasta otro.

Cada que salgo de mi casa, sé que el gobierno está haciendo algo mal. Todos lo saben. Ya sea que tiró la champaña de su baño o que les dio por quitar un árbol porque se les hizo muy fálico y que de paso le van a echar cemento encima para hacerle un macrobús. Estamos en una ciudad de doble moral y de doble presunción, así que, si alguien quisiera hacer alguna revolución a la manera rebelde con causa, les doy algunas sugerencias.
Primero: Hacer una donación de pantalones vaqueros a la cámara de diputados en señal de que les faltan. Esto es porque cerebros no les podemos dar debido a que los zimbies se lo echan o a que los únicos que podemos conseguir son de cerdo y buey, por lo que no haríamos ningún cambio.
Segundo: reforestar lo deforestado. Hay plantas que crecen tan salvaje y rápidamente  sin tener que hacerles un hoyo en la tierra, que con sus semillas podríamos cubrir todos los camellones posibles. Tal creo que es el caso de la marihuana, que ni se debe regar para crear plantas. Seguramente en muchos lugares las personas trafican con naranjas de un lugar a otro porque es lo que se produce y es lo que se pide. Si se quiere acabar con el narcotráfico, hay que notar que, en tanto ciudad, seguimos tomando guayabas, guamúchiles y limones de la calle y podríamos tomar tanto tabaco como marihuana gratuitamente de la calle, lo que resultaría un avance en la economía de la ciudad.
Tercero: Hacer ataques con cambios extremistas en la ciudad: pedir como reglamento que se advierta al peatón que si es atropellado a media calle, a cinco metros de la línea peatonal, él es el culpable. Asímismo, que pitar por el valor homeopático que éso representa en el tráfico sea penalizado. Y, finalmente, que los protestantes pinten topes.
Cuarto: Que de niños ahogados y de pueblos que quiere ahogar el gobierno con presas, Sigo igual que otros, sin saber por qué se ensució el río y por qué no se ha limpiado, pues su contaminación debe empezar por alguna parte y una planta de tratamiento debería solucionar todo.
Quinto: Que en la educación sepamos que las humanidades sirven en el área que nosotros queramos, pues la ética y la conciencia histórica no deben escapar de una formación aunque ésta sea de matemáticas u otras cosas. Hagamos atentados fáciles: En encuestas sin índole de favorecer un macrobús, Preguntemos sobre bibliotecas, sobre cultura, sobre todo, hagamos que sientan vergüenza de no saber, que se lo pregunten a otros y hagan más dudas.
Sexto. La ciudad nos perdona, como buena madre, por no saber. Yo no sé qué pasa si ponemos aceite de alta viscosidad en el carril del macrobús, o si le ponemos clavos a los carriles.


Hay otros, pero luego hablaremos.

16 de febrero de 2010

animaciones

Hay una intención que nació con la dicloxacilina, pero a manera de homenaje es difícil continuarla, por lo menos sé que es imposible, para mí, que se vea realista o medianamente realista. es un wip que no seguirá: toma mucho tiempo al mortal.
En todos los seres humanos, o mejor dicho en toda entidad que sabe que existe, está ese querer que nos hace buscar la vida en objetos muertos. He visto, ya cansado, a tantas mentes perdidas en la animación, que ya ni vele la pena mencionarlas. ¿Hasta dónde se extiende esta historia de galateros y reyes?
Queda en otros juzgarlo. Por mi parte, Pigmalión es el que se enamora de su creación porque para él es perfecta. Es el niño egoista que ama su cobija y su camita porque, simplemente, es suya. Es la niña que prepara su boda con espadas y unicornios, es el médico que sonríe al cambiar la vida de las personas. La novia que va logrando que el hombre se desnude ante su tronar de dedos y después se vista de manera muy diferente. Es el instante en que todo se siente bajo control y se determina completamente por nosotros. El amor y la vida perfectos en un lugar donde sólo queda el deseo de que tantos esfuerzos nazcan en una realidad. En mi caso, esta semana fue de hacer un modelo 3d de un maestrote, pero sé que, aunque lo hiciera real, no podría hacer mucho con éste, a no ser que se unan más personas. En fin, luego habrá unsa salida